Querido amigo invisible navega por azules mares, indaga en cada ola y estela... porque así podrás gozar los instantes de reflejos plateados de Luna.
Vuela en tu cielo dorado, retoza en su suave blandura y no temas caer al abismo pues las nubes delicadas y cansinas, te posarán sobre cespedes de seda.
Escucha el rumor de las hojas secas en este Otoño cargado de nostalgia, piérdete entre árboles milenarios y en la calma de sus rojos matices mécete en sus frondosas ramas.
Camina, camina entre jazmines, juega al escondite entre su blancura y de su exquisitez guárdate el ensueño tan adentro como puedas... para que no te lo robe nadie.
Querido amigo invisible que a cada paso muestras un pedazo de tu Alma blanca, el orgullo de haberte conocido... no me lo arrebatará nadie.